Chiribiquete
Los petroglifos de Chiribiquete son un legado invaluable de las culturas precolombinas de la Amazonía colombiana, que representan figuras humanas, escenas de caza, animales y símbolos astronómicos. Este proyecto los reinterpreta desde una perspectiva moderna a través del caligraffiti, conectando el pasado y el presente a través del arte.
El caligraffiti fusiona la caligrafía, la tipografía y el grafiti. La caligrafía aporta maestría técnica, estética y profundidad histórica; la tipografía ofrece equilibrio y orden visual; y el grafiti añade expresión dinámica y libertad creativa. Esta disciplina se aparta de las estrictas reglas de la caligrafía y la tipografía al tiempo que trasciende la naturaleza clandestina del grafiti.
Durante años perfeccioné el aspecto visual del caligraffiti, pero sentía que mis trazos carecían de significado personal. Me inspiré entonces en los petroglifos de Chiribiquete para infundir a mi caligrafía un sentido simbólico y asemico.
Así, transformé estas líneas ancestrales en un lenguaje visual rico en simbolismo. La escritura asemica enfatiza la ruptura con el significado convencional, invitando a una conexión intuitiva y profunda con estos trazos, que se sienten familiares pero misteriosos.
84 pulgadas x 66 pulgadas
213,36 cm x 167,64 cm
Acrílico sobre papel
Mi primer trabajo de caligrafitis: un axis mundi con forma de palma. Sus ramas, formadas por símbolos de Chiribiquete, se elevan hacia afuera. En el centro, una gota de agua ofrece vida. Un rojo desgarrar homenaje al Maestro Omar Rayo: su arte perfecto y afilado estableció un techo que siempre me esforzaré por alcanzar.

120 pulg. x 86.5 pulg.
304.8 cm X 219.71 cm
Acrílico sobre papel
Las cuatro semillas sagradas —coca, jopo, tabaco y yoco—
germinar a través de la tierra roja.
Desde sus raíces, el canto ancestral despierta.
El jaguar amarillo canta,
en compañía de hombres,
como el universo,
espiralando con señales y memoria,
se organiza en torno a ellos

108 pulg x 128.4 pulg
274.3 cm x 326.1 cm
Acrílico sobre papel
Jardín es parte de Chiribiquete serie, aunque no incluye su lenguaje simbólico. En su lugar, habla del aliento del mundo que percibo cuando regreso a mi país: de los sonidos abrumadores y la intensidad de la vida en el jardín de la casa de mi padre.

36 pulgadas x 216
Acrílico sobre papel


36 pulgadas x 192 pulgadas
Acrílico sobre papel
120 Inc X 80.8
Acrílico sobre placa de acrílico
Símbolos ancestrales orbitan la figura de Beethoven, inspirados en el afiche de estilo Bauhaus de Josef Müller-Brockmann. Dividí la obra en cuatro partes: Beethoven #1, #2, #3, y #4. Cada segmento forma parte de un círculo, invitando a nuevas interpretaciones, tanto de forma individual como en conjunto.

60 pulg X 40.8
Acrílico sobre placa de acrílico

60 pulg X 40.8
Acrílico sobre placa de acrílico

60 pulg X 40.8
Acrílico sobre placa de acrílico

60 pulg X 40.8
Acrílico sobre placa de acrílico

Axis Mundi
108 pulgadas por 72 pulgadas
274.32 cm X 182.88 cm
Acrílico sobre papel
Es una semilla que brota. De su base fluye la canoa cósmica, mientras arriba, el viento sopla vida. Emerge un árbol, su tronco une el cielo y la tierra. Al frente, un nudo de agua fluye: una fuente vital que conecta y nutre todo desde el centro sagrado.
Para saber más, haga clic aquí aquí para video

120 pulg. x 94.8 pulg.
304.8 cm x 240.792 cm
Acrílico sobre papel
Yaguar
En la mitología de Chiribiquete, el jaguar es rey. Esta obra efímera, pintada sobre una superficie donde el pigmento no se adhiere, refleja su vulnerabilidad y la de la Tierra. Sus manchas geométricas evocan culturas ancestrales. Entre agua y follaje, el jaguar habita el límite entre presencia y desaparición.

168 Pulg. x 132 Pulg.
426.72 cm x 335.28 cm
Acrílico sobre papel
Ráfaga es la pieza final y más grande de mi Chiribiquete series. Pintadas directamente en el suelo, el proceso fue inmersivo: me sentaba en el centro, girando mientras trabajaba, dejando que mi cuerpo guiara cada trazo. Ya no era solo mi mano o mi brazo, sino todo mi ser actuando como una herramienta. La obra surgió a través del movimiento físico, como si formas ancestrales se movieran a través de mí. Ráfaga es la sensación de símbolos girando a mi alrededor, como una danza de memoria y energía. Más que una pintura, es un registro de presencia: un gesto intuitivo y sagrado más allá de las palabras.
